Los primeros 20 minutos después de un accidente de tránsito son, muchas veces, los que definen si un reclamo posterior sale bien o se complica. En medio del shock y el nerviosismo es fácil olvidar pasos importantes o, peor, firmar algo que después juega en contra. Esta guía resume, en orden, qué hacer en el momento del hecho.

1. Priorizá la seguridad y la salud
Antes que nada: si hay heridos, llamá al servicio de emergencias (107 / SAME según la localidad) y a la policía. Si podés hacerlo sin riesgo, señalizá el lugar (triángulos, balizas) para evitar un segundo accidente. Aunque te sientas «bien», es recomendable hacerte revisar por un médico: muchas lesiones (cervicales, golpes de cabeza, esguinces) no duelen de inmediato y se manifiestan horas o días después.
2. Llamá a la policía y pedí el acta o parte de choque
La intervención policial genera un acta o exposición que documenta el hecho: fecha, hora, lugar, vehículos involucrados, datos de los conductores y, muchas veces, un primer relato de lo ocurrido. Este documento es clave como prueba inicial. Pedí:
- Copia del acta o número de expediente.
- Datos completos del otro conductor: nombre, DNI, domicilio, patente, compañía aseguradora y número de póliza.
- Datos de testigos presenciales, si los hay (nombre y teléfono).
3. Documentá todo con fotos y video
Con el celular, antes de mover los vehículos (si la situación lo permite con seguridad), fotografiá:
- La posición final de los vehículos.
- Los daños materiales de ambos rodados.
- Marcas de frenada, restos de vidrio, señalización vial del lugar (semáforos, carteles de «pare» o prioridad de paso).
- Patentes y pólizas de seguro.
- Lesiones visibles, si las hay.
Esta prueba fotográfica suele ser determinante meses después, cuando la aseguradora discute la mecánica del accidente o la responsabilidad.
4. No firmes nada en el momento, y no admitas responsabilidad
Es habitual que, en el nerviosismo, alguien diga «fue mi culpa» o firme un papel que le entrega el otro conductor o un tercero que se acerca ofreciendo «arreglar todo ahí mismo». No lo hagas. Ni asumas culpa verbalmente ni firmes documentos de reconocimiento de responsabilidad o de renuncia a reclamos. La determinación de responsabilidad se hace con prueba, no en el lugar del hecho bajo presión.
5. Hacé la denuncia ante tu propia aseguradora
Aunque no hayas sido el responsable, es recomendable dar aviso del siniestro a tu propia compañía de seguros dentro de las 72 horas (plazo habitual en las pólizas, verificable en tus condiciones particulares). Esto preserva tu cobertura y facilita el trámite posterior, incluida la eventual citación en garantía a la aseguradora del responsable (art. 118 Ley de Seguros 17.418), que permite dirigir el reclamo directamente contra la compañía aseguradora.
6. Guardá turno médico y conservá todos los comprobantes
Consultas, estudios, medicación, kinesiología, traslados en remis o ambulancia: todo eso se puede reclamar después como daño emergente. Guardá facturas, recetas y epicrisis. Si la lesión requiere reposo o licencia laboral, conservá también los certificados médicos que respaldan cada período.
7. No aceptes ofertas apuradas de la aseguradora
En los días siguientes, es común que la aseguradora del responsable llame ofreciendo un arreglo rápido. Antes de aceptar cualquier propuesta, conviene tener una evaluación jurídica del caso: muchas veces la oferta inicial no contempla daño moral, lucro cesante ni las secuelas que todavía no se manifestaron.
Marco legal aplicable
- Responsabilidad civil: en Argentina, el conductor y el titular registral del vehículo responden objetivamente por los daños causados con el riesgo o vicio de la cosa (arts. 1757 y 1769 del Código Civil y Comercial).
- Mediación prejudicial obligatoria: en la Provincia de Córdoba, los reclamos de daños y perjuicios derivados de accidentes de tránsito deben pasar, antes de la demanda judicial, por la instancia de mediación prejudicial obligatoria (Ley provincial 10.543), vigente en Córdoba Capital y Río Cuarto desde octubre de 2018.
- Prescripción: el plazo para reclamar es de 3 años desde la fecha del accidente (art. 2561 del Código Civil y Comercial).
Errores que complican después el reclamo
- No llamar a la policía «porque el daño era chico» (y después no hay forma de acreditar cómo ocurrió el hecho).
- Mover los vehículos antes de fotografiar la escena.
- No consultar al médico porque «no dolía nada» el mismo día.
- Firmar un convenio o recibo de pago sin asesoramiento.
- Dejar pasar meses antes de iniciar el reclamo, perdiendo testigos y evidencia.
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